Aquí hubieron enormes mountros... pantanos prehistóricos que no alcanzaron a escribir... yo juego con los miembros del tus consejos...
Yo quería cantar con fuerza la bonita... la amorosa... yo gritaba el merecimiento de haber sido...
Y como digno de su tierra, con terremotos y erupciones me escupieron en ceniza... pudiendo ser leon para él casi fui maricón, ël tan temeroso grito con gran refinación...
Aquí tengo un corazón, y debajo una serpiente que sin ojos no llora más... no hace más que morder venenosa... quiere abrazar las canciones de libertad... que ganas de pertenecer a la milicia...
y si un día te reviento a golpes, no fui te lo juro... olvidé los mandamientos...
Que he sido no más de lo que puedo... con rabia tomo la micro y saludo a la chofer... le deseo lo mejor, fuerza fuerza que en la calle muero...
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