domingo, 3 de abril de 2016

Hundiéndome

El niño sale de ahí... de esa cueva que tengo en el pecho... sale ansioso, sale un poco desesperado...
la calma se ha quedado en otros tiempos, en otros momentos... cuando el niño no se daba cuenta de serlo...
pensando siempre en la muerte vecina...

Y ahí me quedé... hundiéndome de nuevo, en un mar que ya conocía... después de prometer no volver... enterré mis pies desnudos en el barro mas frío que había en ese campo... y la ola pesares conversó conmigo de nuevo, hasta darme el beso amargo del que todos temen...
ahí donde te sacan el alma pa venderla por pan añejo, pero si a la gente pobre le sirve... bueno...

Y si hubiera que vivir por el hecho de hacerlo bien... que triste se vuelve el aire cuando no hay nada detrás de las cosas.