martes, 27 de septiembre de 2016

El punto de inflexión

Yo no conozco a la gente... entiendo lo que les pasa...
no es como si hubiera una máscara que sacar o alguna figura que descubrir que realmente los dibuje, o les de límites... entiendo que se han enojado, o bien que están muy felices...

Así es como he tenido cucharadas de las gotas más condimentadas de cada cabeza,
de cada corazón

La peor de las penas se parece mucho a la mayor de las alegrías, tienen un color puntudo, algo así como un tornillo que cada vez avanza más...
es el sonido seco cuando con violencia se abre la tabla que en su beta grabamos ingenuamente una eternidad...

Se me van a caer las tripas... las aprieto en los brazos como si en el piso se diluyeran los más lindos sueños...
Y si miro al espejo, la carcajada enferma, la mueca del dolor, se vuelve en una expresión jocosa de algo que vivo como una tragedia...