domingo, 14 de junio de 2015

Aquello que nunca será, que no está.

Existe la remota posibilidad, o muy cerca también... de aquello que nos descubre en el desnudo...
cuando vacíos se nos dilatan las pupilas, sin poder respirar el delirio enfermo que se figura al momento de abrir aquella puerta infantil... la ella, nada, no tendrá sentido... y quizá en la muerte, corta ella, tampoco nunca lo sepamos... y caminemos hasta nuestro fin sin por fin encontrarlo...

Ni valiente ni cobarde podrán por fin saberlo.

jueves, 4 de junio de 2015

Esa es mi palabra

Clandestino y subversivo, aquel relato muerto intrigado en su oculto callejón de pocas luces, de heroísmo anónimo... Aprendiendo a saludar al dictador en las mañanas el palacio se agrieta en las puntadas que el resfrío le apuñala las convicciones... pero cuando cae la noche las botellas de chela helada nos invitan a darle un salú al león dormido...
Dicen que ya me cortaron las cuerdas y los pinceles, pero nadie puede parar la palabra muerta en el papel...
Ni por querer ser leyenda ni un mito gentil, somos un pequeño jugando sin querer terminar... ponte el chaleco enano que afuera hace frío, y ya lo quiero abrazar...
Mi palabra se vierte escondida entre las puertas de lo censurado... son palabras de contrabando, cripticas al régimen que quieren instalar con fuerza policial... la ignorancia se refriega sobre su propia verguenza cuando es declarada, paco huaso y la conchetumare... es por eso que el espíritu de las luchas no se muere, más como un epitafio la palabra muerta queda ahí viviente, monumento y movimiento... entre gritos de colores yo escribo ya que no puedo parir...