lunes, 3 de agosto de 2015

Atrápame si puede, que yo feliz/corriendo estoy

Y pesar de que no le quise escribir a la felicidad, ni a la sonrisa... viene a cortejarme como si lo hiciera mejor que yo...
Cuentan las historias que no hay que escupir al cielo, pero yo llego lejos, quizá para dar la vuelta al mundo o llegar a la luna... soberbiamente ando engrupiendo a los ángeles oscuros, esos que guiñan muerte... pero la felicidad, borracha ella y saltando como la loca que es, me mira del otro lado del salón...
Y pensar que nunca caigo en juegos de seducción, sin más que yo teniendo el mapa dibujado... perversamente tiro de tus manos para acercarte justo ahí, donde yo quiero... y entre juegos infantiles me pierdo de angustia, con la adultez... la gente se daña y las hormigas se queman...
Quizá el asesino nunca entendió la derrota de su primera edad, aquella infancia castrada que emerge como un deseo que no debiera realizarse, pero no hay nada más entretenido.

Con este gran prontuario me andan buscando por hacer que la mueca de la jocosidad, la paz y el caos, en tiempos disociados, se encadenen en la más maníaca de mis risotadas...
atrápenme si pueden...

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