No se porque me han pedido ajusticiar el mundo... si mi chispa no me pertenece sólo a mi, ni a ti, ni a la gente que ayudo o agredo...
Si bien el matar pudiera estar mal para el muerto, mi padre me enseñó a sobrevivir...
las nostalgias que trae consigo la muerte, me miran de reojo esperando pacientes... y desde aquí, mi ventana, mi locura, estaré mirando como el tiempo, la vida, esa linea ansiosa se consume a sí misma...
Vi los ojos de un pequeño perro moribundo, enfrentado al terror de morir... el espasmo de seguir respirando, inundó mis fantasmas, quienes fueron a comprar más copete...
El mundo está cambiando y de nuestros errores no nos salvamos...
Sólo me queda media hora... con valentía miremos, abrázate a ellos quienes cuidas de las fuerzas del universo, la marea golpea fuerte...
Y aquí sentado mirando la vida suceder mi padre ya lo sabe... y mi madre tejiendo los años que duelen... yo les seguiré así mismo...
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