miércoles, 9 de diciembre de 2015

en altamar

El corazón se puede mover como un crucigrama para terminar siendo el puente de piedra más antiguo que las guerras perdonó... El mirar hacia el escuro pozo que cavé cuando niño, me llena el pecho de una droga, con la cual los golpes no han sido miserables...
Me he quedado sin fuerzas de vez en cuando, terminando por irme último de los camarines...
y aquí viene otro balón muerto... pues has tenido una paloma en la cabeza susurrándote donde se encuentra el norte... encuentras el código de detonación...
El gato tonto que te quiere de vez en cuando, te hace querer la vida como es, a pesar de no estar ahí...
y si, es que vengo de lo que abonó la muerte en su momento, como si fuera la bala hecha con más cariño...
El viento sólo mira al futuro, cuando terminamos preguntándonos donde hay algún puto teléfono público para morir encerrados en un par de palabras que de nada servirán...
así que despliega las velas de ese viejo barco que intenta meterse en la tormenta una y otra vez desafiando tu sensatez...


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